Arxiduc :: Vida científica :: Educación ecológica de los niños

“En el libro Hojas sueltas de Abazzia (1886) indica: “Si este libro llega a manos de los padres, que se esfuercen para inculcar a sus hijos, desde los primeros años, este amor por la naturaleza y esta alegría por las cosas insignificantes ... Que sepan apreciar estos pequeños detalles en el vibrar de una hoja por la brisa del mediodía, en el romper de una ola sobre una playa, en el vuelo de una mariposa o en el ruido que hace una abeja ... Si así lo hacen habrán legado a su descendencia el mejor medio para la felicidad terrena”.

Esta pedagogía ecológica debe de ser dinámica. Se debe aprender a observar la naturaleza y a disfrutar de ello. Nadie puede imaginar el placer que experimenta el que empieza desde su infancia a dedicar su atención el milagroso mundo del mar. Si aumentan sus conocimientos de la naturaleza, tanto más crecerá su felicidad ... La admiración y la identificación con la naturaleza es una fuente de autoperfeccionamiento”

Trias Mercant, S., L’Arxiduc Lluís Salvador, una història de vida, Ed. Cort, 1994

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